Somos como monos ignorantes?

monos jaula

Hace tiempo me contaron un experimento científico con monos que me asombró y que escenifica muy bien como muchas de las creencias que tenemos condicionan nuestras vidas sin darnos cuenta.

El experimento: Cogieron a 5 monos que odian ser mojados con agua y los pusieron en la parte baja de una jaula de dos pisos unidas con una rampa. En la parte superior pusieron plátanos. Los científicos acordaron mojar a todos los monos en el caso de que alguno intentara subir por la escalera para comer los plátanos. Evidentemente, al cabo de poco, uno de los monos atraído por el olor decidió intentar subir y como consecuencia, todos los monos fueron mojados automáticamente provocando su gran ira y agresividad. Al cabo de varios intentos los monos aprendieron que subir significaba ser mojados, cosa que odiaban y dejaron de hacer. Llegado este punto, los científicos decidieron substituir uno de los monos por uno de nuevo. El nuevo mono no sabe nada de lo que ahí acontece e intenta subir de nuevo atraído por el olor de los plátanos, los otros monos al verlo, rápidamente atrapan el nuevo mono y le pegan con enorme agresividad. De este modo, al cabo de varios intentos, el nuevo mono aprende que no puede subir. Los científicos fueron sustituyendo poco a poco todos los monos uno a uno hasta que ya no quedó ningún mono de los iniciales en la jaula, es decir, que supiera que si se sube arriba les cae agua encima. Lo sorprendente e interesante de este experimento, es que aunque todos los monos eran ya nuevos, y había plátanos arriba, ninguno decidió subir a la parte de arriba.

Buscando por la red, que tiene de todo, he encontrado un vídeo que ilustra de forma gráfica el experimento:

Da para pensar, verdad? Si te fijas bien todos tenemos creencias que condicionan nuestras palabras y acciones. Algunas son a nivel sociocultural, otras a nivel de raza, de país, de sexo… y otras son de nuestro sistema familiar. Pero sea como sea hay por todas partes.

Son ejemplo de ellas ‘la vida es dura’, ‘los hombres traen problemas’, ‘las mujeres son unas liantas’, ‘desconfía del desconocido’, ‘los árabes son malos y los americanos buenos’, ‘ojo por ojo diente por diente’…alguna vez te has parado a pensar de dónde salen tales frases o quien te las ha enseñado? En algunos casos seguramente no sepas su origen, en otros casos quizás puedas llegar señalar a algo o alguien, pero en ambos casos seguramente pocas veces las has cuestionado, simplemente las adoptaste sin ser consciente de ello y las distes por válidas y por allí andan si que nos demos cuenta.

Así pues, viendo el experimento de los monos, vale la pena desde mi punto de vista ponerse un tanto suspicaz a cerca de todos estos mandatos imperantes que decimos y que condicionan nuestra visión del mundo. Lo gracioso, es que si somos uno de los ‘monos’ que entró en la jaula un día, aunque no se nos haya mojado, no nos atrevemos a contemplar otras opciones, aceptamos las establecidas sin saber el porqué.

Te atreves a no seguir ningún mandato que tú mismo/a no hayas experimentado? o más aún, serías capaz de no crear ningún mandato y únicamente vivir la experiencia del presente así como acontece, abriéndote a todas los opciones en cada instante?

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